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Baile popular: Son, Danzon, Mambo y Chachachá.

En Cuba reconocemos que es una isla diversa, con muchos factores que juegan a favor de la cultura, le dio fuerza a nuevas expresiones en la danza y la música.


A continuación, haremos un recuento de los bailes que marcaron la historia de Cuba desde su colonización hasta llegar a los años 50, una época determinada por las Big band y los buenos músicos, sin perder de vista como el bailador gozaba con cada tema que ellas interpretaban.


Empezamos hablando del Danzón genero reconocido como el baile nacional a partir de 1850, una forma de danza y contradanza europea, trajo con este baile la posibilidad de bailar en una posición cerrada, generando una forma más de cortejo y de elegancia acompañados por una orquesta que jugaba con el ritmo lento y sabroso, bailar danzón tenía una forma particular de interpretarse dado a su estructura llamada "Rondo" con esta, el bailador podría saber en qué parte del tema estaba y podrá moverse libremente con su pareja este baile.


El Danzón nace en la oligarquía Cubana, no se esperaba que la capacidad de combinarse con otros ritmos diera lugar a otras expresiones que poco a poco se fueron convirtiendo en lo más popular. Es el Son cubano quien entra como un elemento particular que saca de la conformidad y la lentitud al Danzón y le presta atención a los campesinos, viajeros, soldados y al pueblo en general de oriente de Cuba.

Podemos encontrar expresiones populares como el Nengón y el Changüi aflorando la capacidad del Son para viajar, adaptarse a cada región donde pasa y darle una identidad a su música, es ahí donde juega su papel más determinante, consigue estar en La Habana, una metrópoli llena de espacios de baile y de músicos especiales con ansias e sonidos nuevos y de ideas frescas.


Así llegamos a un espacio reconocido por los turistas y por ende visitado por su calidad en todos los sentidos, el salón rosado de la tropical, el lugar donde Israel Cachao Lopez y Bebo Valdés exploran el ritmo y empiezan a crear un nuevo ritmo que nace del Danzón y del Son Juntos. El mambo se mete entre los asistentes de aquel lugar y se divierten probando pasos que se quedaron desde Estados Unidos y de los que hacen parte de la tradición cubana, es así que empezamos a ver los primeros movimientos al baile del Casino.


En La Habana, se había hecho común hallar buenos músicos, buenas agrupaciones y muchas bandas que se reconocían como exponentes fuertes de la nueva música cubana en esa época, los salones de baile son llenos de bailadores, proponen pasos y se hacen moda, es ahí cuando nace la propuesta de un nuevo ritmo, nace de la exploración del danzón y su evolución a lo largo de los años, el Chachachá. Enrique Jorrín juega con los acordes y los vuelve más alegres transforma la estructura del danzonete y lo convierte en algo más animado y divertido.

Las propuestas de baile no se hacen esperar y el Neo danzón (chachachá) tiene un lugar en la historia.

El resto del mundo disfruta de estas creaciones que se dan por mucho tiempo y estarán a la orden del que quiera gozar la música cubana.